jueves, 15 de septiembre de 2016

Otra, y sin mejoras, sobre EMS (tal vez primera parte)




Juan Sobalvarro


Siempre que regreso a la literatura de Ernesto Mejía Sánchez y el temperamento me permite apreciarlo de la mejor manera que yo podría hacerlo, me acuerdo de la discusión que tuve con un poeta de la autollamada Generación Traicionada (un trío o cuarteto de personas que se creía una generación), respecto a los poemas en prosa de —prosigamos el estilo corporativo— EMS*.

Me decía mi interlocutor —o más bien, interpeleador porque más que conversación aquello fue una pelea en la que los insultos iban dirigidos a terceros—  que los poemas en prosa de EMS eran un mal invento, que los escribía así cuando no le salían en versos y porque en el fondo era un mal escritor de versos. La versolería láctea, me cité desvergonzadamente en ese instante y para desconcierto del poeta traicionado. Le dije que era evidente que a los textos en prosas de EMS les era indiferente una idea pacata del verso o esa tonta equivalencia que algunas mentes domesticadas creen saber: verso=poesía.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Como la mierda de gato




Juan Sobalvarro

Leyendo Diez de diciembre de George Saunders, se me vinieron a la memoria los nombres de otros dos escritores, Raymond Craver y Joyce Caroll Oates. Primero porque de estos dos últimos hice lecturas recientes. Segundo porque los tres escritores tienen en común ser estadounidenses. Y tercero porque se me hace fácil notarles similitudes —aparte de las paticularidades.
De la lectura de Saunders —específicamente su cuento Cachorro— provino la pregunta de ¿cuál es la postura política de esta literatura?

miércoles, 31 de agosto de 2016

Cuando el mundo se achicó

Foto: ThinkStock
Foto: ThinkStock



Juan Sobalvarro



Imaginemos la siguiente escena: Amanece. Un hombre sale de la cabaña en donde vive. Mira el bosque en su esplendor. Los colores que el sol pone sobre las nubes como cabalgándolas. Un ave solitaria surca el cielo como una flecha, como si algo apremiante la demandara. El hombre se pregunta: ¿qué hay de malo en toda la belleza que me rodea? La respuesta es sólo una, Chernóbil. La escena podría ser el testimonio de uno de los sobrevivientes de la catástrofe en Bielorrusia en 1986. Hace sólo treinta años, el 26 de abril de ese mismo año en Chernóbil explotó uno de los reactores nucleares de los tres que hay en la zona.

sábado, 27 de agosto de 2016

Sergio Ramírez al azar



Juan Sobalvarro

               

Intentaba dar con una novela de Sergio Ramírez, una que no hubiera leído, pero en el cuarto de los libros la marea estaba brava, así que tomé lo primero que pude y me encontré con Juan de Juanes.
Lo primero, ¿qué es Juan de Juanes? Yo diría que un libro misceláneo, sin un plan concreto, que es memoria —al estilo de Confieso que he vivido de Pablo Neruda, sólo que mucho más breve— es crónica breve y es digamos postal, anotaciones. Textos en los que descubrimos algunos de los afectos de Ramírez, los referidos específicamente al mundo de los escritores.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Una novela de Elena Garro

Nada había leído de Elena Garro hasta ahora que concluyo su novela Los recuerdo del porvenir. La lectura me ha llevado por donde desea todo lector que lo lleve un libro. Por la sorpresa, el encantamiento, el estremecimiento. La pasión. Pero también me ha llevado por donde menos esperaba, a preguntarme a cuántas novelistas he leído. Concluyo que el inventario es pobre y vergonzoso. De ahí que pasé a buscarme, o a darme, explicaciones. Lo primero es que he discriminado

viernes, 25 de septiembre de 2015

Houellebecq en la tumba de Martí

Este fragmento de Plataforma, la novela de Houellebecq...



El regreso fue bastante sombrío. Cierto que quedaba el buceo, las veladas de karaoke, el tiro con arco; los músculos se cansan, luego se relajan; el sueño llega deprisa. No guardo el menor recuerdo de los últimos días de viaje, ni siquiera de la última excursión, salvo que la langosta parecía de goma y que el cementerio era decepcionante. Aunque vimos la tumba de José Martí, padre de la patria, poeta, político, polemista, pensador. Estaba representado, con bigote, en un bajorrelieve. Su féretro, cubierto de flores, descansaba en el fondo de una fosa circular en cuyas paredes habían grabado sus ideas más notables: sobre la independencia nacional, la resistencia a la tiranía, el sentimiento de justicia. Sin embargo, no daba la impresión de que su espíritu alentara por aquellos lares; el pobre hombre parecía pura y simplemente muerto.

miércoles, 22 de abril de 2015

En defensa de los idiotas todos


Nos vivimos quejando de la miseria cultural de sociedades como la nicaragüense. Con razón, la Educación, lo único en lo que habría que tener empeño revolucionario, en este país es un abismo que se alimenta de abismos. La pregunta es, si las mejores expresiones culturales son capaces de desidiotizar a los idiotas. ¿Acaso nosotros (que somos muchos) que nos creemos no idiotas, no recibimos la misma formación y estímulos que otros que son enfática y entusiastamente idiotas?. ¿Acaso no hay idiotas cultos?. Pero siempre debemos hallar a quien echarle la culpa, los medios de comunicación son un buen blanco. La burguesía del país que promueve un programa permanente de idiotización. Los gobiernos que secretamente han inventado armas de idiotización masiva, a las que suelen llamar ideas, principios, compromiso, concientización. Pero nadie defiende el espacio al que por derecho natural tienen los idiotas. Ahora que es políticamente correcto defender cualquier derecho, nadie defiende el derecho de los idiotas a tener, por ejemplo, medios de expresión. No será que nuestras lecturas nos han hecho suponer que estamos por encima de los demás, en cuanto a razón e inteligencia. Y aún más, creemos que hemos logrado matar al idiota que llevamos dentro.

martes, 21 de abril de 2015

Mientras la novela traga, el cuento vomita



Juan Sobalvarro



Una vez alguien me propuso, como tema para debatir en un evento literario, que hablara de las diferencias entre el cuento y la novela. El tema me pareció válido aunque en ese momento le encontré una solución fácil al asunto. Simplemente, le dije a la persona que me proponía hablar del asunto, que para mí la única diferencia es de espacio. Que todo lo que se puede abordar en una novela puede ser abordado en un cuento, dentro de los límites espaciales de cada género. A mi interlocutor no le gustó mi respuesta y hasta me dio la impresión de haberlo disgustado.

viernes, 12 de diciembre de 2014

La piedra II

“Espero que el surrealismo no esté en que las fritangueras sepan de poesía porque en mi mundo todos y todas saben de poesía”. El entrecomillado es un comentario que mi amiga Yaoska hizo a mi vieja entrada Fritanga exteriorista. Lo cual agradezco porque me impulsó a retomar el blog. El comentario me hizo pensar en esa frase que cualquiera repite cuando está en Nicaragua: aquí hasta debajo de las piedras hay poetas. Y afirmo que cualquiera la repite porque la he escuchado hasta la saciedad de locales y fuereños. En el último caso más con ironía que otra cosa. Si uno lo piensa bien, provoca náuseas la idea de vivir en un lugar donde todas las personas, o la mayoría, son poetas. Calculemos una mayoría silenciosa y mayor que la de los cristianos. Pero que desde ciertas élites tiene rachas de notoriedad. Por lógica, un país en el que todos sus habitantes son poetas es un país condenado a permanecer en la mierda porque es imposible conciliar tantos egos dispersos. Debo admitirlo, más de una vez me han asaltado con un papelito en el que el portador evacuó sus poeticadas, pero eso no convierte a todos los habitantes de Nicaragua en poetas. Además, aceptémoslo, en un país donde todos son poetas la poesía es una mera pendejada. Por suerte no existe ese país, aunque algunos poetas nicaragüenses creen vivir en Poesilandia. En mi mundo casi nadie sabe de poesía, incluso los poetas. Ahorita mismo, en el barrio la gente está quemando llantas para que no vengan los de Claro a instalar una de sus antenas. Los vecinos están dispuestos a agarrarse a pedradas con la policía, antes que permitir la instalación de la empresa. Ya sugestionado se me dio hace pocos días por echar una mirada debajo de una piedra. Lo que encontré fue una víbora macho con pretensiones de poeta, no pudo picarme porque el susodicho animal estaba íntegramente alcoholizado.

lunes, 2 de diciembre de 2013

Metafísicas de la lengua


Individuas, dije con aburrimiento mientras estiraba mis patas sobre el escritorio. Decís individuas, me dijo con cara de quien sufre una aguda urticaria. Y no pude contener una risa granizada de placer. Era como que me reía con los testículos. ¿Y es que esas cosas te asustan? le pregunté. Yo jamás diría individuas, Dios me libre, qué feo, rezongó como maldiciendo desnudo y sin pelos desde un zarzal. Reí todavía el resto de risa que me quedaba para no dejar saldos. Ve, del guacal que uno menos se espera salta un académico lingual, concluí.