jueves, 17 de mayo de 2018

Fábrica de caudillos




Juan Sobalvarro

Cuando iniciaron las protestas de abril, uno de mis primeros pensamientos fue, que en Nicaragua hemos tenido dos dictaduras con menos de 50 años entre una y otra. Digo lo de los 50 años por aquello de “No hay mal que dure cien años…”. Además, que el tema de la dictadura de Daniel Ortega –por ejemplo, fijar su fecha de nacimiento– se presta para largas discusiones y no es el asunto de este texto.
Con el estallido de las protestas pensé que ya era hora. Que vivir en sumisión bajo una dictadura es inmoral. De golpe se me vino lo de las dictaduras continuas, que dos dictaduras en menos de un siglo son señales evidente de una sociedad enferma.

martes, 1 de mayo de 2018

¿Izquierda? ¿Derecha?


Juan Sobalvarro
 
He visto a muchos amigos centroamericanos preocupados por la situación en Nicaragua. También he leído las explicaciones que reciben desde Nicaragua y sus posteriores reacciones. Al final, me queda claro que, pese a la pequeñez geográfica de nuestros países y la cercanía de los mismos, desconocemos los procesos políticos de uno u otro país, que cada país centroamericano es particular, a pesar de las semejanzas culturales que podamos encontrar en la faja mesoamericana. Y eso para nada nos debe sonar a pobreza. Definitivamente nacimos en una región cargada de pasión. También, una región dramática y llena de dolor.

sábado, 28 de abril de 2018

Los tiranos se mienten a sí mismos


El tirano se miente a sí mismo desde el principio. Primero se dice: Soy su salvador, el pueblo me ama, jamás se pondrá en mi contra. Pero cuando descubre que el pueblo, lejos de adorarlo, lo aborrece, se dice: Me tienen miedo, jamás se atreverán a ponerse en mi contra. Llega el día que el pueblo vence el miedo y se rebela, y el tirano se dice: Voy a mostrarles los huevos que tengo. Primero habrá un baño de sangre, no me verán caer. Tarde o temprano, lleno de dignidad, el pueblo lo saca de su mentira.

jueves, 15 de septiembre de 2016

Otra, y sin mejoras, sobre EMS (tal vez primera parte)




Juan Sobalvarro


Siempre que regreso a la literatura de Ernesto Mejía Sánchez y el temperamento me permite apreciarlo de la mejor manera que yo podría hacerlo, me acuerdo de la discusión que tuve con un poeta de la autollamada Generación Traicionada (un trío o cuarteto de personas que se creía una generación), respecto a los poemas en prosa de —prosigamos el estilo corporativo— EMS*.

Me decía mi interlocutor —o más bien, interpeleador porque más que conversación aquello fue una pelea en la que los insultos iban dirigidos a terceros—  que los poemas en prosa de EMS eran un mal invento, que los escribía así cuando no le salían en versos y porque en el fondo era un mal escritor de versos. La versolería láctea, me cité desvergonzadamente en ese instante y para desconcierto del poeta traicionado. Le dije que era evidente que a los textos en prosas de EMS les era indiferente una idea pacata del verso o esa tonta equivalencia que algunas mentes domesticadas creen saber: verso=poesía.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Como la mierda de gato




Juan Sobalvarro

Leyendo Diez de diciembre de George Saunders, se me vinieron a la memoria los nombres de otros dos escritores, Raymond Craver y Joyce Caroll Oates. Primero porque de estos dos últimos hice lecturas recientes. Segundo porque los tres escritores tienen en común ser estadounidenses. Y tercero porque se me hace fácil notarles similitudes —aparte de las paticularidades.
De la lectura de Saunders —específicamente su cuento Cachorro— provino la pregunta de ¿cuál es la postura política de esta literatura?

miércoles, 31 de agosto de 2016

Cuando el mundo se achicó

Foto: ThinkStock
Foto: ThinkStock



Juan Sobalvarro



Imaginemos la siguiente escena: Amanece. Un hombre sale de la cabaña en donde vive. Mira el bosque en su esplendor. Los colores que el sol pone sobre las nubes como cabalgándolas. Un ave solitaria surca el cielo como una flecha, como si algo apremiante la demandara. El hombre se pregunta: ¿qué hay de malo en toda la belleza que me rodea? La respuesta es sólo una, Chernóbil. La escena podría ser el testimonio de uno de los sobrevivientes de la catástrofe en Bielorrusia en 1986. Hace sólo treinta años, el 26 de abril de ese mismo año en Chernóbil explotó uno de los reactores nucleares de los tres que hay en la zona.

sábado, 27 de agosto de 2016

Sergio Ramírez al azar



Juan Sobalvarro

               

Intentaba dar con una novela de Sergio Ramírez, una que no hubiera leído, pero en el cuarto de los libros la marea estaba brava, así que tomé lo primero que pude y me encontré con Juan de Juanes.
Lo primero, ¿qué es Juan de Juanes? Yo diría que un libro misceláneo, sin un plan concreto, que es memoria —al estilo de Confieso que he vivido de Pablo Neruda, sólo que mucho más breve— es crónica breve y es digamos postal, anotaciones. Textos en los que descubrimos algunos de los afectos de Ramírez, los referidos específicamente al mundo de los escritores.

viernes, 27 de noviembre de 2015

Una novela de Elena Garro

Nada había leído de Elena Garro hasta ahora que concluyo su novela Los recuerdo del porvenir. La lectura me ha llevado por donde desea todo lector que lo lleve un libro. Por la sorpresa, el encantamiento, el estremecimiento. La pasión. Pero también me ha llevado por donde menos esperaba, a preguntarme a cuántas novelistas he leído. Concluyo que el inventario es pobre y vergonzoso. De ahí que pasé a buscarme, o a darme, explicaciones. Lo primero es que he discriminado

viernes, 25 de septiembre de 2015

Houellebecq en la tumba de Martí

Este fragmento de Plataforma, la novela de Houellebecq...



El regreso fue bastante sombrío. Cierto que quedaba el buceo, las veladas de karaoke, el tiro con arco; los músculos se cansan, luego se relajan; el sueño llega deprisa. No guardo el menor recuerdo de los últimos días de viaje, ni siquiera de la última excursión, salvo que la langosta parecía de goma y que el cementerio era decepcionante. Aunque vimos la tumba de José Martí, padre de la patria, poeta, político, polemista, pensador. Estaba representado, con bigote, en un bajorrelieve. Su féretro, cubierto de flores, descansaba en el fondo de una fosa circular en cuyas paredes habían grabado sus ideas más notables: sobre la independencia nacional, la resistencia a la tiranía, el sentimiento de justicia. Sin embargo, no daba la impresión de que su espíritu alentara por aquellos lares; el pobre hombre parecía pura y simplemente muerto.

miércoles, 22 de abril de 2015

En defensa de los idiotas todos


Nos vivimos quejando de la miseria cultural de sociedades como la nicaragüense. Con razón, la Educación, lo único en lo que habría que tener empeño revolucionario, en este país es un abismo que se alimenta de abismos. La pregunta es, si las mejores expresiones culturales son capaces de desidiotizar a los idiotas. ¿Acaso nosotros (que somos muchos) que nos creemos no idiotas, no recibimos la misma formación y estímulos que otros que son enfática y entusiastamente idiotas?. ¿Acaso no hay idiotas cultos?. Pero siempre debemos hallar a quien echarle la culpa, los medios de comunicación son un buen blanco. La burguesía del país que promueve un programa permanente de idiotización. Los gobiernos que secretamente han inventado armas de idiotización masiva, a las que suelen llamar ideas, principios, compromiso, concientización. Pero nadie defiende el espacio al que por derecho natural tienen los idiotas. Ahora que es políticamente correcto defender cualquier derecho, nadie defiende el derecho de los idiotas a tener, por ejemplo, medios de expresión. No será que nuestras lecturas nos han hecho suponer que estamos por encima de los demás, en cuanto a razón e inteligencia. Y aún más, creemos que hemos logrado matar al idiota que llevamos dentro.